Óscar Chávez llena de dignidad el auditorio Ilhuicalli de Tepoztlán
Escrito por JORGE SIFUENTES CAÑAS
Martes, 28 de Octubre de 2008 00:00
TEPOZTLÁN. Con su característico estilo y presencia en el escenario, Óscar Chávez llenó de dignidad el auditorio Ilhuicalli el domingo pasado, en un emotivo recorrido musical por algunas de las canciones más reconocidas del cantautor y otros temas de su autoría, sin faltar las parodias políticas que arrancaron las carcajadas del público.
Previo al concierto, Eduardo del Río Rius se estrenó como presentador y dio la bienvenida “a la plebe culta que nos acompaña” en el auditorio Ilhuicalli, que lució prácticamente lleno casi una hora antes del concierto, pactado para iniciar a las 5 de la tarde, en apoyo a los “locos románticos” de Radio Tepoztlán, entre ellos Raúl Benet y María Rosas, iniciadores del proyecto.
Poco antes de comenzar, Rius se acordó de una recomendación: “¡No vamos a decir: espurio! Porque corremos el riesgo de que salga el EMP y nos lleve a lo oscurito”, lo que provocó la risa y las palmas de los presentes. También evocó a Elba Esther Gordillo, quien se ganó una sonora rechifla y una que otra mentada. “Por ningún motivo la vamos a dejar entrar a Tepoztlán; aquí apoyamos a los maestros no sólo de Morelos, sino de todo México”. Y ante la insistencia del público, el caricaturista dio paso a la presentación de Óscar Chávez, a quien definió como “actor de teatro y productor que toca medianamente la guitarra, además de poeta que en el aire las compone”.
Cerca de las 5:20 de la tarde, Chávez apareció en el escenario acompañado del trío Los Morales: Héctor, requinto veracruzano y voz; Carlos, guitarra, arpa y tercera voz, y Carlos Junior, acordeón, jarana y bajo, quienes dieron muestras de su profesionalismo a pesar de algunas fallas en el sonido. Acompañado de las palmas de los asistentes, El Caifán Mayor interpretó Estoy pensando en ti y su Química, retórica y sistema decimal; para luego dar paso al sentimiento con Un siglo de ausencia, de Alfredo Gil, y Regalé mi alma. Ya encarrerado, dio paso a La llorona y de ahí llegó hasta el norte, con Que me fusilen, y El tecolote, una melodía del estado de Durango. Con el público ya entregado, Oscar Chávez siguió con la tradición sonera veracruzana, con El son del Pijul.
Luego llegaron las parodias políticas, que Chávez estrenara recientemente en el Auditorio Nacional, las que causaron hilaridad en algunos y en la mayoría, carcajadas: “El petróleo va a volar/ si la vista no me engaña/ si la vista no me engaña/ el petróleo va a volar./ ¡Ay, mamá!/ Porque los mochos del PAN/ llenos de codicia y maña/ se lo quieren regalar/ a los piratas de España./ Me chupa la bruja/ Elba Esther Gordillo,/ me vuelve maestro/ cara de membrillo./
“Cúbrete, Chepina,/ cuida tu oficina/ que ahí anda la bruja/ rondando la esquina./ ¡Ay, dígame, ay, dígame!/ ¡ay, dígame usted!/ ¿Cuántas criaturitas/ ha educado usted?/ Ninguna, ninguna,/ ninguna, no sé/ ando en pretensiones/ de educarlo a usted”. Fue la voz popular en boca del cantautor oriundo de la colonia Portales, en el Distrito Federal. Acto seguido, sonaron los acordes de otro son: El pájaro cucú y la canción Perdón.
Tras el intermedio, Oscar Chávez volvió a las andadas con una canción que compusiera en una visita a la sierra de Ontic, en tierras zapatistas, dedicada a Chiapas y los Acuerdos de San Andrés: Siempre me alcanza la danza. De ahí, siguió con la parodia política con algunas calaveras que compusiera Guillermo Velázquez, pero aderezadas con el estilo del Caifán que causó que los asistentes se desternillaran. Fueron “calacas” dedicadas a Felipe Calderón, Elba Esther Gordillo, Juan Camilo Mouriño, Fox, Martha y sus hijos; también Cuauhtémoc Cárdenas y los conductores de noticieros: Loret de Mola, Ferriz de Con, Dóriga, Alatorre y Adela Micha no se salvaron, como tampoco el cardenal Norberto Rivera y hasta el mismo PRD.
El final estaba cerca, pero Chávez no se iba a ir sin cantar Hasta siempre, canción dedicada al guerrillero Ernesto Che Guevara. Sin dar tiempo para respirar llegó Por ti; junto con los aplausos y gritos de “¡otra, otra, otra!” Y Óscar Chávez concedió Macondo, la historia de Gabriel García Márquez hecha canción. Finalmente, ante el público que se puso de pie, El Caifán Mayor regaló el bolero Un año más sin ti.
Más allá que las estupideces de los políticos
Momentos antes de salir al escenario, Óscar Chávez concedió a La Jornada Morelos una charla exclusiva, en la que aseguró que el país va más allá de las “estupideces de los políticos y los mercachifles”. Con la parquedad y la sobriedad que lo caracterizan, el cantautor afirmó que la trova sigue viva. “Nos enteremos o no, la trova sigue viva; desde mi punto de vista, la canción se defiende por sí misma y no necesita de vejigas para nadar”.
Se refirió al talento de los jóvenes cantautores, frenados por el consumismo comercial. “Por ahí anda mucha gente joven y talentosa. Y esto tiene que ver con lo mismo, hay mucha gente joven talentosa que sabe lo que hace, que sabe lo que quiere. El problema no es que los conozcan o no los conozcan, eso es lo de menos, la gente está trabajando y haciendo sus cosas. El país va mucho más allá que los medios de comunicación, nunca se ha entendido eso; los mercachifles son los mercachifles, yo creo que México es más importante que los mercachifles al nivel que sea”, dijo.
Sobre la actual situación del país, Chávez fue tajante: “El país también va mucho más allá que las estupideces de los políticos, quiero ser optimista. No doy recetas ni soy quién para aconsejar a nadie, la gente quiere trabajar en lo que cree”. El cantautor vino a aportar su granito de arena para la estación Radio Tepoztlán, que lleva actualmente dos meses sin operar en busca de cumplir los requisitos de la Secretaría de Gobernación. “Que sea para bien, yo sigo trabajando, qué mejor. Estar todavía vivo en el oficio, siempre que te lo permita la energía, creo que es lo más importante”.
Antes de despedirse, Óscar Chávez dijo sentirse a gusto en Morelos. “En todo mi país me siento a gusto, aunque mucha gente trate de coartármelo o negármelo, no van a evitar que yo me sienta a gusto en mi país”, concluyó. Lecturas: